Entre apoyos
y cuidados
Experiencias y buenas
prácticas educativas
Muchas y muchos estudiantes con discapacidad necesitan apoyos para realizar actividades de la vida diaria (AVD) durante la jornada escolar: alimentarse, desplazarse, ir al baño, adaptarse a la rutina o compartir en los recreos. Este proyecto busca conocer cómo los establecimientos educacionales y las familias organizan estos apoyos, para identificar buenas prácticas y brechas que sirvan de base para orientar a las comunidades educativas.
El estudio es ejecutado por CEDETi UC y financiado por SENADIS a través del Fondo Nacional de Proyectos Inclusivos (FONAPI 2026, Folio 146120).
Se desarrolla en las regiones Metropolitana, de Antofagasta y de La Araucanía.
Dimensiones abordadas
Las principales dimensiones que abordaremos son:
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1.
Adaptación al contexto y jornada escolar
Apoyos para que la o el estudiante se incorpore y se sienta seguro en la escuela. Por ejemplo, anticipar el entorno con visitas previas, usar apoyos visuales y horarios, y coordinar con la familia.
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2.
Movilidad, posicionamiento y desplazamiento
Acompañamiento para moverse con seguridad dentro del establecimiento, subir o bajar del transporte y cambiar de postura con ayudas técnicas, previniendo caídas o lesiones.
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3.
Alimentación
Apoyos durante las comidas, incluidos procedimientos específicos como la alimentación por sonda o el control de insulina, o el apoyo a estudiantes con selectividad alimentaria.
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4.
Higiene personal
Apoyo en el uso del baño, mudas, cambio de ropa y rutinas de aseo, fomentando la mayor autonomía posible según las posibilidades de cada estudiante.
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5.
Uso del tiempo de recreación
Apoyos para participar en los recreos, jugar y relacionarse con otras personas, facilitar las transiciones entre actividades y acompañar la regulación emocional.
¿Qué buscamos?
Conocer las experiencias de apoyo y los niveles de autonomía de estudiantes con discapacidad en actividades de la vida diaria; comprender cómo se articulan los apoyos de la escuela con el cuidado que brindan las familias, con atención a las desigualdades de género; y transformar estos aprendizajes en orientaciones prácticas para equipos directivos y docentes.
¿Quiénes participan?
Niños, niñas y adolescentes con discapacidad, de entre 6 y 18 años, que requieren apoyos en AVD en el contexto escolar; personas cuidadoras de estos estudiantes; y equipos directivos, docentes y profesionales de la educación.
¿Cómo lo haremos?
A través de observaciones en el contexto educativo (o entrevistas, si el o la estudiante lo prefiere), entrevistas y grupos focales con personas cuidadoras, entrevistas con equipos educativos, y la aplicación del dominio de actividades de la vida diaria de la escala Vineland 3.0.
¿Qué esperamos lograr?
Una guía práctica para establecimientos educacionales, una cápsula audiovisual y espacios de diálogo en los territorios para compartir lo aprendido.